jueves, 30 de enero de 2014

CAP 5: No puedes hacerlo.


Me giré para ver a un medico que me miraba curioso.
-¿Si?.-pregunté.
-Me ha dicho Juan.-le miré extrañado.-El medico que estaba en la comida.-me explicó y yo asentí.-Que eres amigo de _____(tn), y yo bueno...¿te puedo preguntar sobre ella?.
-Claro.-se puso a mi lado y empezamos a andar.
-Ella esta muy mal. Si no come va a ser imposible que se recupere. No se si lo sabes, pero ya se recuperó una vez. Pero después volvió a recaer. Hoy me han dicho que ha comido muy bien. Y quiero que la preguntes si lo ha vomitado. La primera vez que estuvo aquí comía y después se hacia la dormida, y entonces Samantha salia de su cuarto para no molestarla y ella vomitaba.-asentí.
-Se lo preguntaré y se lo diré. ¿Como se llama?.
-Diego.-asentí y como ya habíamos llegado a su habitación me despedí de el y pasé dentro, cerrando la puerta a mi paso.
La miré y justo en ese momento, abrió sus ojos. Sonreí a medias. Verla sin el camisón había sido mala idea. Ahora cuando la miraba solo veía su cuerpo delgado.
-Hola pitufa.-dije sentándome en el sillón que estaba al lado de la cama.
-¿Por que no te has ido?.
-¿Quieres que me vaya?.
-No, no es eso... Necesitas descansar.
-No hace falta. Ya dormiré esta noche.
-¿Donde vas a dormir?.
-Aquí.-dijo acomodándome en el sillón. La miré de reojo, fruncía el ceño.-¿Que te pasa?.
-Has hablado con Diego.-me acusó.
-No te lo voy a negar.-dije con un pequeño suspiro.
-¿Que te ha dicho?.
-Cotilla.-rió un poco.-Necesito...preguntarte una cosa.-asintió.-¿Desde cuando no comes como hoy?.
-Desde... que ingresé aquí por segunda vez.
-¿Por que?.
-Estoy...-suspiró.-Es difícil. Se que no estoy gorda, no soy tonta. Y como no engorde me voy a morir...-me levanté rápido para poner un dedo sobre sus labios para callarla.
-No vuelvas a decir eso.
-Es la verdad.
-¡Me da igual que sea la verdad!.-exclamé.-No puedes morirte...-dije en un susurro.-No puedes hacerlo. He sufrido tanto en este tiempo...Pensaba que no te iba a volver a ver. ¿Tu entiendes lo importante que eres para mi? Dime, ¿lo sabes? En este tiempo he sido...-suspiré, frustrado.-¡Joder!.

                                                                    (...)
No puedo con esto. No puedo. No puedo saber que la puedo perder solo por que no coma. Es que lo juro, soy capaz de coger un embudo y meterle toda la comida por ahí. Y lo peor de todo es que la he asustado. Se que lo esta pasando mal, pero yo también.
Suspiré mientras me encendía mi segundo cigarro.
-No lo hagas.-dijo una dulce voz detrás de mi cuando iba a dar la primera calada. _______(tn) se sentó a mi lado. De todas formas lo hice, lo necesito.-No estas cumpliendo con tu promesa.
-Tu tampoco.-contesté mientras soltaba el humo.
-Yo nunca prometí nada.
-Prometiste buscarme cuando te recuperases.
-No me recuperé.
-¿No?.-pregunté.-¿Entonces por que saliste del hospital?. Si quieres que me vaya dímelo, pero no juegues conmigo ¿vale?.-me levanté y tiré el cigarro. Estaba dispuesto a irme de aquí cuanto antes, ya nada es igual. Ella no es mi _____(tn), ella no es mi pitufa. Ya no es ella misma. Empecé a andar me su mano en mi brazo me lo impidió.
-No puedes hacerlo.
-¿El que no puedo hacer?.
-Irte. No puedes.-me giré para mirarla.Tenia sus ojos brillantes, mas que nunca. Veía como su cuerpo temblaba un poco a causa de las ganas de llorar.-¿Recuerdas ese día en que te dije que me gustaba tu sonrisa?.-asentí.-Tu dijiste "a mi me gustas tu".
-¿Y que me quieres decir con esto?.
-Que a mi también me gustas.-mis ojos se pusieron brillantes, de eso estoy seguro. Me acaba de decir que la gusto, pero las cosas han cambiado tanto...
-Pitufa.-dije, y ella me miró a los ojos.-Las cosas han cambiado demasiado,y ya nada es como antes.

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